lunes, 17 de enero de 2011

Esperas


Mariano no termina de comprender el momento en que está sucediendo. Ahora recuerda una bandada de patos de cuello verde esmaraldado surcando el amanecer que se agita sobre lagunas y charcas. Los patos tienen el pico de acero filoso, los patos vivieron cosas inmensas como los pelos del culo de Dios. Mariano es un buen ejemplo de cómo las maneras y las formas se des -conjugan mas a menudo de lo que llegamos a deducir. A Mariano no le interesa comprender lo que está sucediendo, de hecho, puede continuar con la vista perdida en un punto en la nada que solo el puede presumir de sus coordenadas.
Fabiana está preocupada en un trabajo que tiene que entregar en cuatro horas, cincuenta y cinco páginas que le sirvan para poder conseguir un puesto, en el cual tendrá que escribir muchísimas paginas mas llenas de preocupaciones. Lee el horóscopo y queda un poco mas tranquila porque su signo del zodiaco le augura una buena semana, con grandes planes y una sorpresa. También le anuncia que cuide su salud en cuanto a los hábitos alimentarios. Fabiana pela un caramelo de menta y deja caer el bolígrafo a un lado de la mesa, el lado opuesto al derecho, justo frente a la ventana, afuera aun no aclara. Va a ser un día nublado.
Damián, Damián es un caso particular, Palabras textuales de su ex novia que no deja de llamarlo todos los días miércoles de la primera semana del mes a mitad de la noche y luego corta. Damián sabe muy bien lo que le espera esas noches, así que permanece despierto hasta que suena el teléfono, una dos tres y así hasta llegar a incontables veces. Luego la habitación regresa al silencio y Damián va hasta el baño a orinar para lo que le depare el sueño, sea como sea pero que sea profundo. Damián trabaja en una copistería.
Amanece del todo, Fabiana piensa en que pronto conseguirá las fuerzas para poder sostener un diálogo con Damián, aunque sea por la noche, y de forma telefónica. Damián piensa que Mariano siempre de alguna forma le ha ocultado algún punto de se vida, alguna migaja de materia imaginaria que nunca se ha definido, lo piensa, se erecta y lo piensa. Mariano descansa de tanto pensar que ya ha pasado un tiempo mas que respetable como para pretender rehacer su vida y de paso la de Fabiana sin que Damián piense que ha obrado mal o a faltado a algún apartado del inexistente código penal de la amistad, vamos, que se pretende regurgitar el alma y el corazón en dirección puerto Fabiana.  Yo… yo  mas solo que la mierda.

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